«MANTENIENDO LA LLAMA ENCENDIDA»

«MANTENIENDO LA LLAMA ENCENDIDA»

Parte I

Por Pastora: Karen Torres de Enamorado

Cantares 8:6-7

Una braza de fuego se caracteriza por su calor, ardor, porque puede ser expandida fácilmente, pero a la vez se extingue rápido sino se mantiene constantemente soplando o velando para que no se apague.

El romance en el matrimonio puede ser comparado con un brasero, el cual necesita ser atendido para mantener la llama encendida. Por lo tanto el romance es una relación no un acontecimiento. No hay que confundirlo con la relación sexual, ni con la antesala de ello, hacer de eso el romance es cometer un grave error, porque aunque a veces conduce al sexo, el objetivo de ser romántico no debería de ser eso, pues se estaría ignorando las diferentes necesidades del cónyuge. Así que, el romance no es ciertas actividades que hacemos ocasionalmente, al contrario debería ser parte integral de toda la relación matrimonial.

Gary Smalley dice que el romance es: “el acto que mantiene vivo el espíritu de noviazgo mucho después del día de la boda. Dicho de otra manera, el romance es una amistad íntima que se celebra con expresiones de amor reservadas solamente para el cónyuge.”
Para mantener encendida la llama del romance veremos algunas acciones que hay que ejecutar en la relación matrimonial:

I. Mantener una amistad genuina (Cantares 1:15-16, 5:16)

El autor de Cantares claramente enfoca el matrimonio como una relación de amistad. El mejor amigo de una mujer debería ser su esposo y viceversa. La amistad da lugar para una buena comunicación, es compartir la vida. La amistad puede ser definida como un “Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato”.(DRAE) La definición nos lleva a entender que es una relación donde no hay lugar a egoísmo, donde se comparte todo con esa persona amada, y que es fortalecida con el tiempo. El romance es una relación no un acontecimiento.

Esta acción requiere trabajo, pues para mantener una amistad hay que invertir tiempo, dinero y esfuerzo. La pareja debe trabajar en ello para tener un verdadero romance, a medida que se conozcan, que sepan sus gustos, intereses, sabrán como hacer de su matrimonio una genuina relación de amistad. Cuando éramos novios platicamos larguísimas horas tratando de conocernos, ¿Por qué entonces cuando nos casamos desplazamos este elemento importante? Muchas veces por las ocupaciones, el afán y por considerar que con solo el hecho de estar casados se da por entendido que hay un conocimiento superior. ERROR, es necesario tener la confianza que nuestro cónyuge es nuestro amigo, con el que puedo contar en todo momento de mi vida, con el que lloro, rio y tengo la confianza para ser auténtica con él, no una apariencia. La amistad en el matrimonio es factor determinante para mantener viva la llama del romance. El romance es una relación, no un acontecimiento.

II. Valorar al cónyuge (Génesis 1:27; 1 Pedro 3:1 y 7)

Dios afirma que, en su creación, tanto el hombre como la mujer tienen la misma dignidad, son ambos la imagen de Dios. El honor que es lo mismo que dignidad es una instrucción muy importante para construir relaciones saludables. Cuando honramos a una persona en particular estamos diciendo que tiene mucho valor para nosotros; Romanos 12:10 afirma “amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros”.

Para honrar a una persona que es nuestra pareja debemos darle el lugar que le pertenece. Hay que proponerse no cometer acciones que deshonren a la persona. En el matrimonio, el amor de un esposo debe dignificar a la esposa y viceversa. El valor recíproco es una acción que ayuda a mantener vivo el romance en la pareja. El romance es una relación no un acontecimiento.